Una cosa muy habitual al realizar el ensamblaje de un helicóptero es excederse con el líquido fijatornillos, realizando en ocasiones una fijación difícil de quitar. Un truco muy fácil para poder extraer la pieza o tornillo es aplicar calor mediante un soldador a la pieza metálica, consiguiendo de esta forma ablandar el líquido y pudiendo extraer la pieza o tornillería afectada.
Otro truco es suavizar los movimientos de manos de ambos rotores. Consiste en aplicar presión con unos alicates al anillo exterior de las rótulas. Con esto conseguiremos movimientos más suaves.
Un punto de especial atención es el referente a la correcta instalación de la corona principal respecto al piñón del motor. Un pequeño truco para comprobar esto consiste en introducir un papel y hacer girar la corona. Éste deberá quedar marcado por los dientes de la corona, si no se pudiera introducir o no quedara señalado sería síntoma de una defectuosa instalación.
A la hora de instalar el giróscopo, elemento fundamental en un helicóptero, lo ubicaremos lo más cercano posible al eje del rotor principal. ¿El motivo? Cuanto más próximo menos vibraciones tendrá que soportar y más preciso se volverá.
Un truco muy útil para evitar sobrecalentamiento con los motores en la época estival en la que las temperaturas se disparan consiste en aumentar el porcentaje de nitrometano al combustible que utilizamos habitualmente. Un ejemplo: si normalmente volamos con un 10% y le subimos el porcentaje al 15% tendremos más potencia, pero lo que buscamos es tener el mismo rendimiento para mayor refrigeración, para lo cual abriremos la aguja de alta. Como resultado tendremos la aguja más abierta y, por consiguiente, le entrará más aceite al motor, manteniendo siempre una mejor refrigeración y conservando a la vez la misma potencia que teníamos con el 10% con la aguja más cerrada.
De todos modos, en el mercado están apareciendo aceites sintéticos especialmente indicados para helicópteros que mantienen la temperatura de los motores en unos márgenes realmente bajos. Un ejemplo es el aceite sintético Klotz 198, que resulta muy recomendable su utilización.