De un tiempo a esta parte se está produciendo en nuestro país una eclosión por el mundo de los motores de gasolina. Raro es el club o el campo de vuelo en el que no sea frecuente verlos en aviones cada vez más grandes. Las concentraciones en las que se prodigan aviones de todo tipo, las grandes maquetas, las competiciones en torno a los grandes modelos de F3M, por citar algunos ejemplos, están propiciando el acercamiento a estas fabulosas máquinas. Y así un cierto olor gasolinero está impregnando la atmósfera de nuestros boxes en los días de vuelos. El clásico ruido agudo del “niiiiiiii” ….”niiiii”….. característico de los motores glow, está dando paso al grave “rooooommmm…” de los motores a gasolina.
¿Qué hay tras el embalaje?
Aunque en el extranjero el desarrollo y la utilización de los motores de gasolina ha sido una constante desde hace muchos años, ha sido realmente en la última década cuando, en nuestro país, se ha impulsado su utilización de forma más extendida. A ello ha contribuido la fabricación, comercialización y adquisición de grandes aviones para el vuelo acrobático, el vuelo 3D, el free style, o la construcción personal de grandes aviones maqueteros y de sport.
Hace años se buscó la gasolina como solución al equipamiento de motores que debían ser capaces de hacer volar aviones cada vez más grandes, entre otras razones porque la cilindrada de los glow se quedaba bastante baja. Hoy los motores de gasolina han evolucionado considerablemente tanto en fabricación como en funcionamiento óptimo, hasta el punto que la tecnología de la fabricación por CNC ha puesto en serio aprieto a la tradicional fundición del aluminio. Si siempre se ha dicho que los motores de gasolina eran para los aviones grandes y los glow para los pequeños, hoy ese aserto –de ser cierto- se sostiene con dificultad porque los fabricantes han apostado por aproximarse, también a las pequeñas cilindradas. Han sido precisamente estos últimos los que han propiciado el acercamiento de muchos más aeromodelistas a la gasolina. Aficionados que no dudan en buscar motores para instalar en sus aviones de dimensiones en torno al metro sesenta, ochenta o los dos metros. Por razones de bolsillo, principalmente, que se ven potenciadas por la aparición en el mercado de fabricantes chinos que han entrado en dura competencia con los fabricantes tradicionales consagrados.
A medida que pasan los años, vamos modificando nuestros gustos y apetencias y aquellos motores de gasolina de antaño que producían tantas vibraciones o tantas interferencias a los equipos de radio… se decía… son hoy uno de los focos que más interés y expectativas despiertan entre los aficionados. Actualmente funcionan pero que muy bien. ¿Qué ha ocurrido? Lo vamos a ver en varios artículos que vamos a ir publicando en los que os vamos a contar qué es esto de la gasolina y lo que nos ofrece su mundo. Tenemos una gran suerte y es que la fabricación se está potenciando, que la tecnología para lograr el buen funcionamiento de los sistemas de encendido ha dado un paso de gigante, y que nuevos motores están al alcance de todos. Grandes, muy grandes… y también pequeños.
Por si fuera poco un clásico del glow, y tal vez el más grande, OS MAX, que parecía no iba a dar el paso, acaba de sacar su primer motor de gasolina: el GT 55 de 55 cc.
Estamos ya todos. Un buen aperitivo para refrendar el éxito que están consiguiendo entre nosotros los motores gasolineros.
Más información en el número 191 de la revista Aerotec, ya a la venta en kioscos y en la web de RDM Editorial, www.rdmeditorial.com.