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ESPECIAL FPV

Última actualización 30/06/2010@10:25:41 GMT+1

¿Qué te parecería pilotar tu modelo y, al mismo tiempo, poder disfrutar de las vistas del mismo como si estuvieras dentro de la cabina? Pues deja de imaginar, porque es posible con el sistema First Person View. Para los que aún no lo conozcan, éstas son las claves del FPV. Bienvenido al vuelo virtual.

Visualización a través de pantallas de televisión

Cuando comenzó a hablarse del aeromodelismo virtual me quedé un poco desconcertado. Era una actividad a la que no le había prestado mucha atención; me había parecido una experiencia de técnica interesante, de las muchas que se han dado y dan continuamente en la práctica de nuestro hobby, pero nada más. Para mí el aeromodelismo es, entre otras cosas, la belleza estética de ver el avión evolucionando en el cielo, libre y sin ataduras. El verlo desde una perspectiva subjetiva, desde dentro del avión, carecía de encanto. Curioso, pero exento de atractivo y, por tanto, lo obvié. No obstante, según me fui adentrando en el tema, el asunto ha ido tomando un cariz distinto, y ahora debo de manifestar que me encuentro realmente entusiasmado y que le veo –y se va demostrando así– unas posibilidades extraordinarias para el desarrollo de nuestro hobby. Pero vayamos por partes.

La primera cuestión es el nombre. En mi humilde opinión debemos desterrar las traducciones más o menos literales, generalmente poco acertadas, con la que tendemos a llamar a las cosas o acontecimientos nuevos: FPV (First Person View) para los de habla inglesa, “vol pour inmersión” para los franceses, etc. Yo creo que lo que realmente nos traemos entre manos es una variedad de la práctica del aeromodelismo, consistente en que el piloto vuela su avión, no por referencias inmediatas a su entorno en el que se encuentra, sino por la imagen virtual y subjetiva que le proporciona un sistema miniaturizado de TV, cuya cámara va abordo del avión pilotado, situada en lugar conveniente. Por tanto, estamos ante la práctica del pilotaje de aviones teledirigidos por control remoto mediante imágenes virtuales de televisión provenientes del propio aeromodelo. Dicho de forma abreviada, yo creo que la denominación aeromodelismo virtual es la más correcta.

La idea de instalar una cámara de fotos, de súper 8 o de vídeo en un avión de aeromodelismo no tiene nada de novedoso. Yo mismo hace veinte años instalé una cámara panorámica de plástico, de muy poco peso, en un ASW 24 de Robbe de 3,5m de envergadura electrificado y me “inflé” a hacer fotos. Nuestro amigo, de todos conocidos, Ángel Cristóbal instaló un vieja cámara de Vídeo 8 en un velero de ladera y recuerdo verlo volar en La Muela (Guadalajara) hace ya bastantes años. Lo realmente nuevo de esta especialidad es que nos proporciona la posibilidad de ver en directo, o como se dice ahora en tiempo real, el vuelo de nuestro avión desde el propio avión y, lo más importante, pilotarlo, si queremos, más allá del alcance que sería normal desde el campo de vuelo.

El sistema de visión más usado son las gafas de presentación de imagen por TV, también llamadas multimedia. Invento que sacó al mercado Sony hace muchos años y que ahora vuelven a estar disponibles para otros usos y entre ellos el que nos ocupa. Hay que destacar que, sin la posibilidad de usar este tipo de gafas, la práctica de esta especialidad sería casi inviable. No me imagino volar un avión y a la vez estar pendiente de lo que aparece por el monitor de TV a plena luz del día. En cuanto al resto del material electrónico, es fácil encontrarlo por el desarrollo de los sistemas inalámbricos de vídeo-vigilancia.

Actualmente encontramos en el mercado sistemas de telemetría que son capaces de medir diferentes parámetros en el avión y enviarlo a tierra, donde son visualizados en las gafas multimedia mediante un sistema OSD (on screen display o en castellano proyección sobre la pantalla). Con esta información, el ámbito de vuelo se amplía enormemente, ya que mediante el oportuno receptor GPS abordo del avión, podemos saber dónde se encuentra el avión y, lo que es más importante, la dirección que hay que tomar para volver al lugar del despegue, además de otros muchos datos que nos permiten realizar un vuelo más seguro: altura del avión sobre el suelo, fuerza de la señal recibida en el avión de nuestro TX, consumo instantáneo y acumulado del motor, etc. Pero este aspecto de la telemetría lo vamos a dejar para otro momento, más adelante. Si quieres conocer el equipo básico necesario para iniciarse en ésta faceta de nuestro hobby mira el cuadro.

CASO CONCRETO

El pilotaje virtual de aeromodelos se practica, en la mayoría de los casos, con aeromodelos de propulsión eléctrica. Con ello se busca, principalmente, evitar las vibraciones perjudiciales para los equipos electrónicos que generan los motores de combustión interna. Otra característica importante, aunque no imprescindible, es que la parte delantera del avión esté despejada para que el paso de la hélice no interfiera en la calidad de la imagen. Para ello son deseables aviones con motor impulsor (no tractor), bimotores o planeadores puros.

En este caso, había pensado hacerme con un avión que ha sido referencia de la especialidad, el Easy Star de Multiplex o algo más grande, como el Cularis de la misma firma, pero después decidí utilizar un avión que ya tenía y que he utilizado para vídeo aéreo: el Smiley de Multiplex, bimotor al que he re-motorizado con motores de carcasa giratoria sin escobillas Himax (Tipo 400) C 2816-1510 de la misma marca y que van de maravilla, muy sobrados de potencia. Es un aparato que reúne características idóneas para esta especialidad, como son la capacidad y versatilidad del fuselaje.

El equipo de radio-control puede ser cualquiera adaptado al avión que vayamos a utilizar (mínimo tres canales, dirección, profundidad y motor), pero que disponga al menos de un canal extra con mando proporcional, si deseamos poder mover la cámara. El equipo de radio control no puede transmitir en la  banda de 2,4 Ghz, porque el emisor de vídeo que trabaja en la misma frecuencia interfiere al receptor del sistema de radio-control, que va en el mismo avión.

Para alojar el equipo de abordo, he construido con contrachapado, madera de balsa y fibra de vidrio un módulo que encaja en el hueco de la carlinga del avión, tal y como se aprecia en las fotos. En él van alojados:

1. El servo que mueve la cámara, conectado a un canal libre del receptor.

2. La cámara de TV.

3. El emisor con su antena.

4. El conversor de tensión para dos y tres. Se calienta mucho, por lo que debe ir al aire. En este caso, va empotrado en la superficie del módulo, para que tenga buena ventilación.

5. Un interruptor de alimentación del conjunto.

El VUELO

Finalmente, un día lo tengo todo listo y decido que es el momento de probar... Inmediatamente te das cuenta que no puedes ponerte las gafas y despegar sin más, por muy bien que te conozcas el entorno, aspecto fundamental, por lo que hay que recurrir a un ayudante. La idea es que mientras se está volando con las gafas puestas, el ayudante no pierda de vista el avión. En caso de emergencia, el piloto siempre podrá pasar la radio al ayudante, que no debe de haber perdido de vista el aeromodelo en ningún momento y, llegado el caso, lo haga aterrizar con la mayor seguridad posible. En realidad, lo idóneo es que ambos pilotos vuelen con dos emisores unidos con un cable, al modo alumno-profesor. De esta forma el cambio en caso de situación comprometida es mucho más rápido. En Francia, para practicar el aeromodelismo virtual, es obligatorio cumplir con este requisito, además de que el ayudante (en este caso el que maneja la radio del profesor) no puede perder nunca de vista el avión. Si cree que puede perderlo de vista, debe tomar inmediatamente el control del aparato.

La experiencia en sí es muy agradable y es relativamente fácil pilotar el avión si se conoce bien el terreno y se identifican bien las referencias, como edificios, senderos, río, la pista del campo, etc. Es como un vídeojuego, pero de verdad, volando de verdad, en un entorno real y donde te juegas el avión. No obstante, la tendencia natural, como inmediatamente comprobé, es la de alejarse del campo y, sobre todo, ganar altura, sin apenas percatarse de ello. En esto la colaboración del ayudante es primordial, así como disponer de telemetría proyectada en la pantalla de las gafas será una gran ayuda y facilitará mucho las cosas.

A fin de experimentar y de paso ahorrar peso y complicaciones de instalación, en el primer vuelo que realizé utilicé una sola batería para alimentar todo el sistema: motor, radio-control y vídeo, lo cual en principio es posible, pero, como veréis, arriesgado. Todo iba perfectamente, hasta que los BEC de los variadores electrónicos de los motores cortaron la corriente para proteger la batería LiPo, por lo que me quedé, sin motores e, inmediatamente después, sin señal de vídeo, es decir, literalmente a ciegas. Gracias que mi amigo Ángel, nombrado ayudante voluntario, que estaba a mi lado y al que pasé la radio, solucionó el problema sin contratiempos. El avión aterrizó algo lejos y a motor parado.

¿La moraleja? La batería del sistema de vídeo debe de ser independiente de la batería de propulsión, a ser posible, llevar su propio limitador de descarga, si son LiPo, y con la capacidad suficiente para durar más de lo que pueda durar el vuelo, de lo contrario corres el riesgo de quedarte a oscuras en pleno vuelo.

MATERIAL NECESARIO

El equipo de a bordo se compone, básicamente, de:

1. Micro cámara de vídeo con sensor CCD (las CMOS se quedan unos segundos en negro cuando las deslumbra el sol). En nuestro caso, una cámara CCD de 420 líneas, alimentada a 12 voltios.

2. Un transmisor TX de señal de vídeo y de audio (normalmente en la banda de 900 Mhz, 1,5 GHz o 2,4 GHz). En nuestro caso se trata de Airwave de 2,4 Ghz, de 500 mW de potencia, estéreo y dispone de 4 canales para cambiar de frecuencia en el caso necesario.

3. Una antena omnidireccional de 3 dB. de ganancia

4. Un regulador de tensión lineal doble que, partiendo de una única fuente de alimentación, nos proporcione la tensión adecuada para la cámara (12 volt.) y para el transmisor de la señal de vídeo (5 volt.).

5. Una fuente de alimentación, que normalmente es una batería recargable LiPo de 3 elementos y 1800 mAh (mínimo 800 mAh).

6. Opcional, aunque casi imprescindible es una plataforma giratoria accionada por un servo, sobre la que instalar la cámara, que se pueda mover en el plano horizontal aproximadamente 180º. Para ello sólo necesitamos un circuito, de venta en tiendas de aeromodelismo, intercalado entre el servo y el receptor, que amplía el movimiento del servo. Esto nos permitirá “mirar” el entorno del avión en el plano horizontal, sin tener que cambiar de rumbo. También se puede combinar, mediante el oportuno sistema que iría acoplado al anterior, otro servo para girar la cámara en el plano vertical. Para cada plano de giro necesitamos disponer de un servo y un canal libre en el equipo de radio control.

El equipo de tierra está formado por:

1. Un receptor Rx de vídeo (y de audio). En este caso se trata de un Airwave 2,4 Ghz, estéreo y 4 canales para tener la opción de cambiar el canal si se coincide con otros colegas en la misma frecuencia.

2. Una antena omnidireccional de 3 dB de ganancia.

3. Un sistema para presentar las imágenes (y oír el audio en su caso) que nos llegan del TX del avión. Puede ser un monitor de TV, unas gafas multimedia o ambos si queremos mostrar a alguien más lo que solo puede ver el piloto a través de sus gafas multimedia. He utilizado unas gafas de alta resolución (800X600) i-O Display Systems, alimentada por la misma batería que alimenta el receptor de vídeo.

4. Una fuente de alimentación, que será también una batería, aunque en este caso podría ser la de nuestro coche. Pero para tener una mayor flexibilidad de movimientos, poder instalar el receptor en el sitio más conveniente, por precaución y por indicación del fabricante del receptor, he preferido ceñirme al rango inferior de tensión utilizable: una batería de sólo 8 elementos y 9,6 voltios NiMh Panasonic de 3500 mAh.

5. Un trípode. El receptor, así como la batería del receptor, están sujetos a un antiguo trípode fotográfico y alejados del coche o cualquier objeto metálico que pueda interferir la señal. Quizás, y es sólo una idea, lo ideal sería disponer de un casco, de ciclista por ejemplo, en el que estuviera todo integrado: batería, receptor y gafas.

6. Opcional: También existe la posibilidad de controlar los movimientos de la cámara de abordo mediante un sensor colocado en las gafas multimedia y que detecta el movimiento de nuestra cabeza. Este sensor va conectado a la toma del emisor profesor-alumno y actúa sobre dos canales que habremos preseleccionado como canales que siempre están bajo el control del profesor, al que hemos sustituido por el sensor de movimiento.

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Foro(s) asociado(s) a esta noticia:

  • Lánzate al aeromodelismo virtual

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    191 | Manuel Guillén - 19/06/2010 @ 00:16:56 (GMT+1)
    Tino, gracias por tu artículo. Cada vez hay más aficionados que se pasan al FPV ya que la experiencia es única.

    "Virtual" significa "que tiene existencia aparente y no real".

    En la foto tan bonita que habéis puesto, se ven dos televisores: El de la izquierda es el simulador de vuelo AeroSIM RC (www,aerosimrc,com), que tiene funciones FPV únicas como OSD, GPS, servos de movimiento de la cámara, y un Generador de Escenarios a partir de imagen satélite que permite recrear vuelos FPV con mucho realismo en tu campo de vuelo, como se ha demostrado con las descargas de los escenarios, ofrecidas en www,aerosimrc,com, donde han tenido lugar los últimos eventos FPV en nuestro pais: Utrera y Guadarrama.

    La pantalla de la derecha en cambio es de un vuelo de un aeromodelo real.

    Por lo tanto, sería más adecuado llamar "Aeromodelismo Virtual" a la pantalla de la izquierda, es decir al simulador, ya que lo que se ve en ella no existe en la realidad: te puedes estrellar "virtualmente" todas las veces que quieras y al pulsar la barra del espacio del teclado, el avión está intacto y listo para despegar!

    "Aeromodelismo Virtual" es un nombre más llamativo que "Vuelo en Primera Persona", y además el foro sobre FPV en castellano más conocido se llama así, de manera que yo no le daría más vueltas.

    En realidad el comentario es sólo una excusa para hablar de mi simulador, ya que me ha hecho ilusión que pongáis esta foto en la que, si no se dice, no se puede diferenciar la imagen simulada de la real.

    Desde aquí invito a todos los que quieran probar ya, ahora, hoy, en este mismo momento, en el ordenador que tienes delante, el vuelo FPV... quiero decir... el aeromodelismo virtual, a que se descarguen el simulador desde www,aerosimrc,com. La descarga es gratuita y tiene todas las funciones disponibles y se puede volar durante dos minutos (luego abres el programa otra vez y sigues otros dos minutos, y así tantas veces como quieras)

    Manuel Guillén,
    Autor de AeroSIM RC
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