Es importante conocer la teoría ya que puede que os pase como a mí al principio, es decir, no saber que lo estaba haciendo mal. Para una correcta caída de ala, no solo debe de rotar el avión sobre la punta del ala, sino debe seguir la misma trayectoria bajando (después de la caída de ala) que subiendo (antes de la caída de ala). En competición el que se desplace más del ancho de un semiala ya implica una deducción importante de puntos.
Para conseguir que baje por el mismo sitio que ha subido, es necesario que el avión pierda toda su velocidad y de verdad caiga, y no solo sea volteado debido a la cantidad de dirección que le metemos al llegar arriba de la trepada. Este fue el fallo que yo siempre tuve, ya que al no quitar suficiente motor, el avión hacía una “caída de ala” pero alejándose bastante de la trazada marcada subiendo.
El motivo por el que al empezar tenemos más tendencia de no quitarle todo el motor, es que puede quedar más limpio, ya que al no entrar en pérdida no tiene la tendencia de pendulear al empezar a bajar.
Siguiendo con la realización de la maniobra, una de las partes más importantes, aunque muchas veces ignoradas, es que durante la trepada el avión suba perfectamente recto. El motivo por el cual esto es tan importante es que a la hora de llegar arriba, si el avión no está perfectamente vertical, al quitar motor siempre será mucho más complicado hacer que caiga hacia un lado y no hacia donde esté apuntando el avión, y aún más si queremos que caiga hacia un lado particular (izquierda o derecha). Al llegar arriba hay que quitar todo el motor y justo antes de que el avión vaya a caer por su propio peso, dar toda la dirección hacia el lado que queremos que caiga. Conseguir dar la dirección en su instante adecuado puede tardar varios intentos, pero una buena guía es que al subir con velocidad y quitar motor, cuando el avión está a punto de dejar de subir, entonces es el momento. Cuando el avión está ya apuntando hacia abajo, hay que quitar toda la dirección que habíamos aplicado para que caiga el avión, pero hay que quitárselo muy lentamente. Si quitas la dirección demasiado pronto o demasiado de golpe, en vez de hacer una caída de ala limpia, la cola del avión penduleará, quitándole elegancia a la maniobra, y en el caso de las competiciones, puntos.
Normalmente mientras tienes dirección puesta, la cola del avión no pegará bandazos, esto lo podemos aprovechar para intentar reducir o eliminarlos. El truco está en empezar a quitar la dirección antes de que el avión apunte perfectamente hacia abajo, y que cuando ya esté el morro del avión buscando el suelo, todavía tener un poquito de dirección puesto, aunque muy poco. Como es tan poco, en la misma bajada no se notará, pero ayudará a que el avión baje recto sin esos golpes de dirección hasta que el avión coja un poco de velocidad y ya no será necesario aguantar de cola.